Hace años me comprometí a realizar un pago a través de un pagaré, pero tuve varios inconvenientes económicos que me impidieron juntar el total del dinero. Por suerte la empresa con la que había acordado el pagaré fue comprensiva y me ofreció un descuento, gracias al cual pude hacer el pago. La empresa no sólo obtuvo el pago, sino también mi fidelidad total.